Foto | rpp.com.pe
Todo parecía estar listo para el triunfo y la clasificación de la San Martín a los Octavos de final de la Copa Libertadores, pero el destino fue totalmente en contra de las aspiraciones santas y nos dejó una vez más fuera de la lucha por obtener el torneo de clubes más importante del continente. Lástima.
El Callao se volvió en el fortín para los sueños de un club que hace tiempo no puede sentirse ganador. En el fortín para la búsqueda de ese milagro, de esa hazaña que era pasar a la siguiente fase; ganando un encuentro luego de casi dos meses de sequía. Un objetivo que era prácticamente imposible y la cruda realidad se vio cara a cara con los santos mientras se desarrollaba el encuentro.
Mal juego, pocos pases y malas entregas fue lo que plasmó la San Martín en el campo de juego. Una endeble defensa y un ánimo que se quedó por los suelos cuando llegó el primer tanto en la portería de Ricardo Farro. Y se cayó aún más cuando llegó el segundo.
El silbato del referee chileno sonó y todo quedo ahí, en el campo. Las ilusiones, los ánimos de ganar y sentirse ganadores Luego de tanto tiempo. Una vez más los jugadores albos se quedaron con las manos vacías y solo dios sabe hasta cuándo durará esta maldita racha que para ellos es insoportable y solo dios sabe si Aníbal Ruiz seguirá al frente de la entidad santa. Hasta el otro año, si es que se puede, San Martín.




0 comentarios:
Publicar un comentario