| Lo más importante aún queda. El Interligas continúa. |
Héctor Díaz frente al balón, con esos chimpunes con color de victorias doradas, se prepara para el penal. Obligado a anotar tras el último ejecutor chimbotano, la tiene que meter como sea. Se perfila y remata al centro del arco. Hernández eleva un poco los brazos, como haciendo un gesto ya victorioso, ataja el balón y la gente chimbotana sale a celebrar, son semifinalistas. Héctor Díaz piensa en una sola cosa: el Interligas.
Penales era lo que el público más quería – ajeno a Municipal y Gálvez por supuesto- la cosa se ponía como ellos querían, es más. Comenzaba casi como el Muni vs Huaral de hace uno días. Un gol tempranero de la visita y un cotejo que tenían que sacar adelante como sea los jugadores de Municipal.
La cosa iba a estar a favor de ‘Muni’, pero a poco del final hacen validar un gol de Gálvez, el cual no valió. Un balón largo, un pivoteo y – estando adelantado – Janio Posito se atreve a meter el balón dentro del pórtico ‘Edil’, así es: se atreve. Bueno es cosa de aquellos que van hacia delante nunca mirar al línea cuando levanta la bandera casi como pidiendo que lo vean, pero esta vez fue algo hasta descarado. Porque no debió meterla dentro.
La gente comenzó a pelearse, gritos y por un rato el árbitro quiso retroceder el tiempo y no cobrarlo. Es más, luego del encuentro estuvo diez minutos cerca al barranco que da hacia el mar, lejos de la tribuna. Para no recibir los cariños de la ‘Banda del Basurero’. No se olvidará nunca de este día.
Municipal murió de pié y nos enseñó que se puede tener dos objetivos a la vez, quiere el Interligas y le va bien. Quiso el Intermedio y por penales - más el combo con el regalito del árbitro - quedó fuera, pero luchó hasta el final y mereció pasar a semifinales. Pero esto es fútbol y de todos los que participen solo uno dentro del campo tiene la final asegurada y es la pelota…



0 comentarios:
Publicar un comentario