No sopló en Porto Alegre: Internacional 2 - 0 Juan Aurich

Aurich quedó con 10 jugadores a los 37' por expulsión del volante César Ortíz.

[Parecidos, pero no iguales. Aurich no pudo ante el 'huracán' de Porto Alegre.]

Fue una brisa. Nada más. Juan Aurich cayó derrotado por 2-0 ante el Internacional de Porto Alegre, en el estadio Beira Río, en el marco de la primera fecha del Grupo 1 de la Copa Libertadores.

Los 'colorados' apenas corrían. ¿Era una ilusión óptica lo que veíamos en nuestros televisores? No. El equipo brasileño parecía caminar. La oncena capitaneada por Andrés D'Alessandro parecía una aplanadora esperando para hacer su trabajo: aplastar todo en su camino. Aurich se adormiló. Umaña envió un equipo compacto durante los primeros minutos, que se hacía largo al contraataque. Favor enorme que le hacen a los creativos y arietes brasileños. Damiao y Oscar podían bailar samba detrás la primera línea de volantes del 'Ciclón', formada por Ortíz y Valencia. Aurich daba licencias para hacer un carnaval en su campo.

Con semejantes espacios, apareció a los 23 minutos el delantero Oscar. Se ganó el premio. Buscó y encontró en Damiao un excelente apoyo para, tras una 'pared' a orillas del área, anotar el primer tanto del Inter. Aurich trató de responder. Tibiamente.

Perdían. Resultado en contra, con el arquero Penny salvando una goleada de escándalo, y un Aurich que dependía de Chiroque y su habilidad. Cuando a los 33 minutos salió lesionado el 'Periquito', los 'Rojos del Norte' perdieron al 'ventarrón' más peligroso que tenían por izquierda. En la delantera Zúñiga 'peleaba' con Indio, no más. No habían ataques bien elaborados. El cuadro chiclayano era intermitente, previsible y dejaba en evidencia las abismales diferencias de juego con los bólidos interistas. Y así llegó la expulsión de César Ortíz a falta de 8 minutos para el pitazo de medio tiempo. Segunda amarilla y 'out'. Con 10 en el terreno de juego, el campeón peruano soportaba los continuos ataques hasta que el árbitro uruguayo Liber Prudente finalizó la primera mitad.

Penny trató pero no pudo en la segunda parte. Se lució con cronómetro ajustado a 90 minutos. Hizo lo que su defensa no podía hacer, evitar una masacre. La pareja de centrales del Aurich necesitaba obstáculos que detuvieran los huracanados ataques de la vanguardia del Inter. Pero Guizasola y Quina, ambos de vocación ofensiva, no tenián el recorrido de banda que sí poseen Guiñazú, Tinga y Oscar, y el viento 'colorado' se los llevaba de paseo. Aun así, las tribunas del Beira Río mostraban una inquietud silenciosa. ¿Es que algo no iba bien? Ganaban, sí, pero no sentenciaban a su víctima. Penny era el 'culpable'. Lo fue hasta que Dátolo marcó el segundo -y tranquilizador- tanto a los 92 minutos. Penny dio un rebote de arquero inocente.

Aurich no sopló. Pero con lo que vivió en su visita a Brasil, le alcanzó para un leve suspiro, un 'uff'. Jugará ante el Stronghest en Bolivía. Respiren profundo Umaña, Penny, Zúñiga y compañía, necesitan aire. Esto recién empieza.

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